ESTUDIANTES DE GEOFÍSICA

Los Exámenes: El Éxito Garantizado

A todos los estudiantes que estudian para aprender.

Antes del Examen: La Preparación

La influencia de la actitud de un alumno ante la vida, sus adversidades y satisfacciones, es muy importante en su éxito como estudiante. El psicólogo Daniel Goleman, muy afamado por su libro "Inteligencia Emocional" (1995), ha concluido la importancia del optimismo en los estudiantes, pues ser optimistas ayuda a enfrentarse a los desafíos y no frustrarse ante los posibles fracasos.

Queremos remarcar algunas observaciones que nos parecen muy importantes extraídas principalmente del libro citado anteriormente de Goleman. Ahí, se hace hincapié en la influencia de factores externos en la realización de un examen. Estos factores son distintos de la preparación del alumno frente a el examen en particular. De acuerdo con J. Hunsley, D. Goleman afirma que "la magnitud de las preocupaciones que tiene la gente mientras está haciendo un examen es proporcional a la pobreza de su ejecución", de forma que si estamos preocupados por suspender un examen (o por otras causas) dispondremos de mucha menos atención para elaborar una respuesta adecuada. En cambio, quienes controlan sus emociones pueden utilizar esa ansiedad anticipatoria para motivarse a sí mismos, prepararse adecuadamente y, en consecuencia, hacerlo bien.

Según afirma la psicología, la representación gráfica de la relación existente entre la ansiedad y el rendimiento constituye una especie de U invertida. En la cúspide de esta U invertida está la relación óptima entre la ansiedad y el rendimiento, el mínimo nerviosismo que permite alcanzar el máximo rendimiento. En la parte izquierda de la U invertida, tenemos demasiada poca ansiedad y nerviosismo, que genera apatía y poca motivación. En la parte derecha de la U invertida tenemos un exceso de ansiedad que sabotea todo intento de hacerlo bien.

Como ya hemos indicado anteriormente, "los estados de ánimo positivos aumentan la capacidad de pensar con flexibilidad y complejidad, haciendo más fácil encontrar soluciones a los problemas, ya sean intelectuales o interpersonales. Esto parece indicar que una forma de ayudar a alguien a resolver un problema consiste en contarle un chiste gracioso. La risa, al igual que la euforia, parece ampliar la perspectiva y, de ese modo, ayuda a la gente a pensar con más amplitud y a asociar con mayor libertad, advirtiendo relaciones que, de otra manera, podrían pasar inadvertidas, una habilidad mental importante, no sólo para la creatividad sino también para el reconocimiento de las relaciones complejas y la previsión de las consecuencias de una determinada decisión. Los beneficios intelectuales de una buena carcajada son más sorprendentes cuando se trata de resolver un problema que exige una solución creativa. Un estudio ha descubierto que quienes acaban de ver una película cómica en vídeo resuelven mejor los rompecabezas que suelen usar los psicólogos que se ocupan de valorar el pensamiento creativo". Como conclusión se extrae que "el descontrol emocional obstaculiza la labor del intelecto".

Aparte de eso, también son muy importantes una serie de factores que no pueden olvidarse a la hora de prepararnos para un examen y que resumimos en la siguiente lista:

  • Preparación continua: El curso dura un año y se debe trabajar durante todo ese año de forma continua (exceptuando, si acaso, las vacaciones). Retrasar la preparación para los exámenes cuando faltan pocas semanas para éstos es un error grave. Se debe utilizar el horario de tutorías del profesor para preguntar las dudas que vayan surgiendo. No es muy correcto usar las tutorías tan sólo varios días antes del examen. No obstante, es lógico aumentar el ritmo de trabajo y estudio al final, pero sin olvidar que el trabajo debe ser repartido durante todo el curso y, si se hace así, no se necesita gran cantidad de horas diarias. Si no se hace así, el atracón de estudiar puede ser insuficiente y, desde luego, la falta de hábito de estudio hará perder la concentración, al menos los primeros días, aparte de olvidar lo aprendido en poco tiempo o, incluso, durante el examen. Se deben evitar los agobios de última hora y, ser conscientes, de las convocatorias que tenemos.

    Se deben consultar varios libros adicionales, aunque sea sólo el índice, para tener una visión global de la materia. Para eso están las bibliotecas. Prestar atención en clase y anotar cuando el profesor dice "esto es muy importante".

    Tener exámenes anteriores ayuda a tener una visión de lo que es más importante o del tipo de preguntas que son importantes, pero no debemos caer en el error de preparanos el examen para ese tipo de preguntas exclusivamente.

  • Evitar el estudio de memoria: La memoria es fundamental en todas las actividades de nuestra vida diaria, pero intentar aprendernos una asignatura de memoria es muy difícil y, además, se olvidará pronto. Hay que usar métodos no memorísticos que ayuden a razonar y enlazar ideas. En las carreras de ciencias esto es absolutamente indispensable, pero aún en otras carreras, aprender el temario exclusivamente de memoria, sin razonarlo, sin intentar justificarlo o sin ver su importancia, por pequeña que pueda parecer, es un error y una pérdida de tiempo, incluso aunque se apruebe el examen, pues no debemos olvidar que, teóricamente, los alumnos desean aprender, no sólo obtener un título. Esa diferencia marcará el trabajo del alumno a lo largo de toda su carrera e incluso a lo largo de toda su vida personal y profesional.

    Merece recordar en este apartado la importancia de las clases prácticas, pues hacen ver el asunto en cuestión de forma real y práctica y no a través de un discurso teórico. La asistencia a las clases prácticas es extremadamente importante pues consiguen que el alumno recuerde mejor los conceptos vistos. Por otra parte, es lógico que por parte del alumno la asistencia a clases teóricas puede ser mucho más "cómoda" que la asistencia a clases prácticas, pues en las clases prácticas el alumno debe mantener obligatoriamente una actitud activa. Sin embargo, la asistencia a clases prácticas y el estudio (e investigación) personal son, en general, mucho más importantes que la asistencia a clases teóricas.

  • Aspirar a notas altas sin conformarse simplemente con aprobar: Es importante que el alumno no se conforme sólo con aprobar, sino que debe estudiar y prepararse para obtener una buena calificación, aunque luego ésta no se consiga. Esa es su obligación. Así pues, el alumno no debe rechazar el estudio de determinados temas con la esperanza de que el examen no incluya preguntas sobre ellos. Esa actitud provoca una mayor probabilidad de suspender y, en cualquier caso, una nota menor a la que podría haberse conseguido. Quizás gran parte de la culpa del fracaso escolar sea el asumir erróneamente que sacar buenas notas es casi imposible y, por tanto, conformarse con notas bajas.

  • Planificación: Siempre es bueno planificar el trabajo, pero en la época de exámenes, más aún. Esta planificación debe ser hecha con cuidado, debe ser real (no idealista) y algo flexible, teniendo en cuenta el trabajo. Es fundamental cumplirla. Si se produce un retraso con respecto a la planificación, habrá que trabajar algo más y si se produce un adelanto, podremos descansar más tiempo. Hacer una planificación para no intentar cumplirla sirve de muy poco.

  • Técnicas de estudio: Existen multitud de técnicas que ayudan a estudiar y sacar mayor partido del tiempo de estudio. Por supuesto, estas técnicas debemos intentar aprenderlas antes de ponernos a estudiar. Entre otras muchas, destaca, el intentar motivarse a uno mismo con el tema que queremos estudiar. Es importante intentar ver cuánto de bonito, interesante o práctico pueda tener. Podemos y debemos formular preguntas sobre el tema e intentar resolverlas.

    También destacamos el efectuar distintos tipos de lecturas (previa, comprensiva, de repaso...), subrayados, resúmenes, esquemas... En particular, un esquema global de cada tema dividiendo en partes importantes y poniendo los detalles que más nos cuesta recordar, puede resultar muy útil y permitirá ayudarnos de la memoria visual. Tengamos en cuenta que es cierto aquello que decía el filósofo griego Aristóteles (discípulo de Platón y preceptor de Alejandro Magno, 384-322 a.C.): "Saber es acordarse".

  • Lugar de estudio: Es importante sentirse cómodo y que cumpla algunos otros requisitos que pueden olvidarse, como el que debe ser un lugar bien ventilado, evitando el frío (calefacción, abrigos...) y el calor (ventiladores, beber abundantemente...). Además, se debe tener un lugar en el que levantarse y dar paseos para descansar y estirar las piernas. Un lugar sin ruidos, ni humos (especialmente para no fumadores) es también fundamental. Estudiar con música reduce forzosamente la concentración en una de las dos tareas o en ambas. Puede ser buena idea premiarse con un rato de música después de terminar de estudiar cierto apartado.

  • Descanso: Un descanso cada 2 horas aproximadamente es de vital importancia. Si no se hace este descanso, se perderá mucho tiempo por falta de concentración. En ese descanso se debe relajar la vista y dedicar un tiempo a mirar al infinito (un paisaje o lo más lejos que alcance nuestra vista desde nuestra ventana o nuestro barrio). Dar un pequeño paseo puede ser muy relajante.

  • Luz: Según los oftalmólogos es mejor la luz natural. La luz debe entrar por la izquierda del estudiante (si es diestro), para evitar sombras al escribir. Durante el estudio es mejor usar gafas que lentillas.

  • Silla: Debe ser cómoda, con el respaldo recto para que mantenga bien la espalda, aunque, para ello, debemos sentarnos correctamente. Algunos fisioterapeutas aconsejan cambiar de silla para evitar dolores de espalda. Existen sillas ergonómicas que pueden ser muy buenas.

  • Comidas: Igual que siempre, las comidas deben ser saludables, pero en la época de exámenes esto es aún más importante. Se deben evitar los productos de bollería, patatas fritas, bebidas carbónicas... y es muy aconsejable chocolate (tiene hierro, fósforo, potasio, magnesio, algunos estimulantes suaves, vitaminas...), azúcar (es energético y ayuda a combatir el estrés), todo tipo de pastas (los hidratos de carbono son buenos), pescado (sardinas...), frutos secos, zumos naturales, queso, ensaladas, frutas y verduras. Se deben evitar las comidas copiosas, especialmente con mucha carne, que reducirán nuestra concentración durante la digestión. En general, es mejor reducir el consumo de carnes.

  • Estimulantes: Las anfetaminas y otras drogas similares (efedrina, pemolina...) son, por supuesto, nefastas para los estudiantes pues, si bien son estimulantes del Sistema Nervioso Central y permiten disminuir la fatiga a corto plazo, cuando se pasa su efecto aparece cansancio extremo y depresión. Su consumo abusivo puede provocar inquietud, irritabilidad, temblores, insomnio, confusión mental, alucinaciones, psicosis paranoide y hasta la muerte. Estas sustancias producen dependencia psicológica y tolerancia (necesidad de aumentar la dosis continuamente para conseguir iguales efectos).

  • Vitaminas: Los complejos vitamínicos pueden ser utilizados, pero si ingerimos una dieta sana, con suficientes frutas y verduras, tomar más vitaminas sólo servirá para eliminarlas (a través de la orina principalmente). Por supuesto, es más recomendable seguir siempre una dieta sana que depender de pastillas vitamínicas. Algunos estudios señalan los efectos negativos de la ingestión excesiva de algunas vitaminas.
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